Verwaayen, que ejercía el máximo cargo directivo en Alcatel-Lucent desde hace cuatro años y medio, reafirmó que permanecerá al frente de la compañia mientras el Consejo encuentra un heredero.
Alcatel-Lucent ha sido una gran parte de mi vida,, por lo que no buscar un nuevo mandato constituye una iniciativa compleja, pese a que tenía claro que ahora es el momento adecuado para que el Consejo busque un nuevo liderazgo, sugirió el consejero delegado.

Durante su mandato, las acciones de Alcatel-Lucent han perdido el 70 por centena de su importe en bolsa, alastradas por la rivalidad de empresas asiáticas, ante lo que la multinacional con sede en París ha tratado de reaccionar con una serie de horarios de ajuste, el último de los cuales, declarado el anterior mes de julio, prevé disminuir la plantilla en 5000. efectivos durante 2013.
El comunicado de la marcha de Verwaayen coincidió con la llegada de las cuentas anuales de la compañía, que registró pérdidas de 1374. millones de euros en 2012,, en contraste con el patrimonio positivo de 1095. millones del ejercicio pasado, mientras su facturación bajó un 5,7 por cien, hasta 14446. millones.
Los productos de la multinacional en 2012 evidencian un impacto lesivo de 490 millones de euros ajustado con la reestructuración del grupo, así como de otros 894 millones por la depreciación de materiales activos de la empresa.

En el cuarto trimestre del periodo, Alcatel-Lucent registró pérdidas de 1372. millones de euros, frente a las ventajas de 572 millones del mismo tiempo del periodo pasado, puesto que la mayor parte de estas cargas extraordinarias se contabilizaron en el último trimestre del ejercicio.