Para negociar un contrato de actuación artística nada mejor que contar con un representante artístico que negocie los detalles por nosotros y que nos consiga las mejores condiciones, pero como ello no siempre es posible (especialmente en aquellos casos de los artistas que están comenzando) veamos aquí algunos aspectos básicos que debemos conocer si tenemos que negociar el contrato por nosotros mismos.

Como primer detalle diremos algo que parece resultar obvio: lo primero y más importante es que exista contrato para negociar. Dicho de otro modo, aunque legalmente siempre debería ser así, en muchas ocasiones los contratantes de un artista (cantante, actor, modelo, payaso, etc.) para una pequeña actuación quieren hacerlo sin contrato que medie (sin que deba hacerse pero se hace) lo cual puede suponer un grave problema en el caso que luego surjan problemas.

Así, el objetivo de todo contrato es dejar bien ligadas las condiciones en las que se desarrollará la actuación y lo que se estipula al respecto de la misma en cuanto a los detalles concretos, remuneración, etc.

Entonces, dicho lo anterior, resulta obvio que los puntos más vitales, pero no los únicos (pues obviamente dependerá de cada caso en particular) es la de establecer el alcance de la actuación (lugar, duración y características de la misma) y las condiciones de remuneración de la misma (establecer claramente cuanto se va a pagar, cuando se va a pagar, si será en dinero fijo, porcentualmente, etc.).

Obviamente todo lo expuesto en las líneas anteriores por muy legal que sea, en muchas ocasiones el contratante se negará a hacerlo, en esos casos sepamos que legalmente no deberíamos actuar, pero seamos conscientes también que en muchos casos la necesidad nos llevará a aceptarlo. Para esos casos sepamos también, que la ausencia de contrato es contrato, es decir, el contrato verbal, lo pactado entre contratante y contratado sin plasmarlo es contrato, otra cosa será que encontremos la forma de demostrarlo.

2013-04-22 12 16 56
gabinete jurídico.